viernes, 29 de junio de 2012

El lobo

Hoy le dedico el espacio a mi animal favorito: El LOBO.
No sé cómo es posible que se haya llegado al punto de odiar y temer a este noble animal. Cierto es que caza y que se come el ganado. Pero tienen que comer ¿no? ¿A caso es más delito que ellos cacen únicamente para alimentarse, que el echo de matar por diversión? ¿Por tener la cabeza de un animal colgada de una pared? ¿Por hacer abrigos totalmente innecesarios? ¿Bolsos y zapatos? ¿Es que no es suficiente con lo sintético? Somos los menos apropiados para quejarnos de las matanzas de los lobos y sin embargo, no dejan de protestar que se comen a su ganado. Pues mire, señor/ar; proteja usted a su ganado, sin tener que matar al lobo y verá como el animal no atraviesa muros o verjas. 
Pero no, es demasiado tener que respetar la naturaleza, eso nos cuesta una barbaridad a los humanos y acabamos extinguiendo las especies. El lobo ya es una de las muchas que está en peligro de extinción y aún así, hay desgraciados que los matan en cuanto los ven. A esas personas, les deseo, con toda la maldad del mundo, que sufra tanto en la vida, que deseé hasta la muerte.
 
Había salido la noticia de que el lobo había vuelto por los montes de Madrid, más concretamente en el pueblo de Lozoya. (lo sé de muy buena tinta, porque tengo familia allí) Después de tantos años que hacía que el animal había avandonado esos montes. A todo el mundo le parecía muy extraño que hubiera bajado. Pues bien, resulta que esos lobos que han sido asesinados por algún cazador desgraciado, o por algún ganadero hijo de su mala madre... por supuesto no se sabe quién los mató, ya que está totalmente prohibído. Pero encontraron los cuerpos sin vida y tras ser examinados, esos lobos tenían microchip. Que yo sepa, los animales salvajes nacen sin esa tecnología inventada por el ser humano. La teoría es que alguien crió esos lobos y los soltó, tal vez, con la intención de que volvieran a adaptarse a un lugar, en el que los ganaderos no están preparados para proteger a sus ganados y de hacerlo les costaría muchísimo dinero en reformar y construir muros y verjas... En definitiva y en mi opinión, el que los soltó por Lozoya, es un auténtico desgraciado, porque sabiendo que  los ganaderos no están preparados para la depredación del lobo, estaba muy claro que acabarían sufriendo las consecuencias los pobres animales, tanto las vacas que fueron cazadas por los lobos, para poder alimentarse, como los lobos que fueron asesinados para que no continuaran matando el ganado. Hijo de tu madre, si has criado tres (al menos son los que de momento se han encontrado muertos) lobos y no puedes mantenerlos, lo cual es comprensible, porque su alimentación no es como la de un perro, sueltalos en el territorio que habitan hoy en día o llevalos a un refugio donde estén protegidos de los desgraciados de los cazadores y los ganaderos.
Quiero aclarar, que no me meto en general con los cazadores, solo con aquellos que no respetan las leyes y matan a los lobos. Vamos a los que son furtivos, que no hay derecho a esa gentuza. Al resto de cazadores no los meto en el mismo saco, porque aunque no me guste que los animales mueran, entiendo que si los cazadores legales no matan, los demás no podemos comer carne. 
Y sobre tipos de carne hablaré otro día, porque una cosa es comer carne de cerdo o de vaca o de pollo, o otra ya irnos a animales que no...por ejemplo el caballo, siempre será algo que no soporte. Semejante animal, noble como él solo y que durante siglos lo hemos utilizado para que nos ayude en grandes labores, que ahora los crien para que nos comamos su carne, no, no, no, eso si que no.
Mirad bien sus dorados ojos, que en las noches más oscuras brillan como auténticos luceros en el cielo. Fijaros en la mirada, noble, leal, miedo, precaución... ¿De verdad pueden ver a un temible asesino? Porque yo no, yo no...Matan otros animales, si. Para comer. ¿A caso nosotros no? Puede que no los mates tú, que vayas al supermercado y solo tengas que elegir la carne. Pero una persona los mató para que nosotros pudiéramos comérnosla. Y esa carne que compras, antes perteneció a un animal que vivía. Algunos son de granja y no saben lo que es la libertad. Pero otros son arrebatados de su medio ambiente, por capricho nuestro.
Hay cientos de leyendas sobre este precioso y noble animal. Algunas hasta llegarón a crear el pánico, con la famosa creencia de la leyenda del hombre lobo. Si te mordía un precioso animal, lo cual es muy raro que ataque a un ser humano, salvo que se vea en peligro o el hambre sea insoportable, te transmitía ¿el qué? una especie de virus que hacía que tuvieras una fuerza sobrenatural. Que lo creyeran hace siglos que eran analfabetos entre otras cosas, vale, es pasable. Pero gracias a eso, existen miles de novelas y películas.
Otra de las leyendas, una que me parece realmente preciosa, es que el lobo aulla a la luna llena y dicen que puede hablar con ella. Si fuera cierto, estoy segura de que todo lo que dice son quejas sobre nosotros, además de rezarle para que ayude a supervivencia.
Es vergonzoso lo que hacemos en el mundo, la forma en la que la gente puede llegar a tratar a los animales, es increible la maldad que llevan algunas personas en su interior. Sinceramente, cuanto más conozco a las personas, más quiero a los animales. Es un famoso dicho que tiene toda la razón. Si aprendiéramos, aunque solo fuera un poquito, del comportamiento de los animales, estoy segura de que el mundo sería mucho mejor y no habría tanta violencia. 
Espero, sin esperanza a penas, que la gente se conciencie de verdad, que tengan un poco de corazón y eduquen a sus hijos/as desde muy muy pequeños, para que respeten a los demás seres vivos, que tienen derecho, incluso más que nosotros, de vivir en este mundo. Pero si las madres/padres, no educan a sus hijos, esos niños se convierten en auténticos gamberros y de mayores, si es que algún día se convierten en madres o padres, no podemos esperar que eduquen a sus hijos de una forma que no conocen...

Cuidemos la naturaleza, porque sin ella, nosotros también nos extinguiremos.

                                              Besos.
 

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